El tilde diacrítico

Hay gente que cree. Que siente. Que sabe. Gente que sabe, cree y siente. Y O Que no siente No sabe Ni cree Mas…

Sobre los dioses

Pero algo había observado luego de que la verdadera juventud le abandonara. Los hombres creen en aquello que desean creer, en lo que necesitan creer y cada uno de ellos ve a sus dioses en función de la imagen que tienen de sí mismos. De las culpas que cargan y de los anhelos que los […]

Ausencia

Camino solo Sin poder alejarme De tu ausencia

Las heridas cierran

La piel de las cicatrices es, en ocasiones, más frágil que la original. Esto significa que debemos cuidarla con mimo para no volver a lastimarnos. Mas también implica algo más importante; la herida cerró… Las heridas cierran…

Donde habita el olvido

(Homenaje a Gustavo Adolfo Bécquer) ¿Y cuál será, entonces, la suerte que me aguarde cuando la distancia, el tiempo, o el amargo destino (¿quién sino?) tras cruel desahucio, me exilien, allí, donde habita el olvido? ¿Qué habré de hacer, paradoja sardónica, si me encuentro solo, mudo y sordo, en un mundo sin silencios? ¿Será mi […]

¿Qué habría pasado?

Recién casados vivíamos en casa de mis suegros. En el fondo, en una pieza del tamaño de un garaje, separada del resto de la casa. Frente a la puerta, a pocos pasos, las cuerdas de tender la ropa cruzaban el patio. Un palo las sostenía para que no bajaran tanto cuando las cargaban. Siempre me […]

Distancia 

Y por esta distancia me pierdo. Y no me encuentro dentro de mí. Porque no estás a mi lado. Porque no soy, si no estás. Y mi mente necesita volar y buscarme. Y mi alma necesita volar y encontrarte. Tal vez ese viaje sea el mismo. Tal vez ese viaje sea la respuesta. Porque siempre […]

La cara fría

​La luna, esa vieja cara pálida, esa falsa amiga, que fue testigo de tantas efímeras promesas. De tantos eternos que fueron instantes. De tantos ruegos a oídos inclementes. De tantos suspiros de labios cálidos. Que iluminó caminos y delató escondites, que presenció escapes y crueles emboscadas, que supo de acechos y de huidas. Que guió […]

Piel

​Bajo hechizo de tu piel Piel de nardo, piel de hiel Piel de hielo, piel de miel Piel de luz, de luz blanca Piel

Respiro 

​De repente levanté la mirada y la vi. Mi rictus derrotado fue mudando al mirar incrédulo, a la sonrisa, la risa y el llanto. Pero fue un llanto liberador, largo.  Largo y liberador del que, jadeando, salí agotado. Pero agradecido.  No estaba allí cuando volví a mirar.