Cometas de nombre raro

Era una primavera bien ventosa y las cometas se veían por todo el cielo. Las mirábamos con el tío; pasábamos rato, el mateando y yo jugando con alguna piedra o algo. A veces conversábamos un poco, pero eran frases cortas, el tío tomaba mate despacio, casi siempre sólo, por eso mismo. Había gente lo devolvía […]

Helados derretidos

– ¿Vamo en el vasco, Julito? – dijo el tío, ya en el portón. Yo había hecho la mitad del camino hasta donde estaba, cuando preguntó: ¿No le pregunta a su madre? Podía decir que no hacía falta, que era ir y venir, ahí, hasta el vasco nomás, pero era más rápido ir a preguntar, […]

Carreras bajo la lluvia

Las libélulas volaban, nerviosas en un mediodía cargado. Las nubes gordas, negras, apenas habían dejado pasar algún rayo de sol en la mañana, pero ahora, luego del almuerzo, parecía que estaba a punto de anochecer. Cuando me desperté, lo segundo que dijo mi madre fue: Andá a lo del vasco, a buscar grasa. Cuando agregó […]

El gato en la punta de la columna

Hacía un calor bárbaro ese día; las chicharras cantaban, los grandes sesteaban y el sol dejaba las piedras hirviendo. Si se miraba la calle, a las dos o tres cuadras parecía que estaba mojado, que había agua. Yo sabía que era por el calor, pero no entendía bien como era eso que el calor hacía […]

Cuando me tocó hacer de maestro

Hacía dos o tres años que estaba pasando con buena nota y un día me di cuenta que hasta podía ser escolta y todo. Abanderado era muy difícil, ni hablar de la uruguaya, eso era cosa de los hijos del contador. Esos eran finos para los números, mi padre decía que era porque eran judíos; […]

Tobera

Unos amigos del tío habían estado de cacería por campaña y le avisaron que tenían algunas mulitas y chorizos de carpincho. La mulita era rica, sabrosa, pero los chorizos eran medio fuertones, así que apenas comía. O comía solo cuando se hacían cazuelas, lo mismo que el charque. Pero al tío le encantaban y los […]

Cecilia

Y un día las palabras encontraron su orden. Y dejaron de empujarse y tropezar. Y ella respondió. Y no imaginé que su voz fuera mágica. Porque sólo escuché su voz, sólo escuché su voz. Por varios días. Sólo escuché su voz. Y creí que todo era distinto. Y se lo dije al tío. El me […]

Un árbol en el fondo de casa

El tiempo vuela cuando disfrutamos; los malos momentos son los que se llevan la mayor parte en los relatos. El “y vivieron felices por siempre” es mucho más corto que toda la tragedia de los personajes, aunque “por siempre” signifique toda la vida. Eso fue lo que sentí cuando Nippur se fue. Me había acompañado […]

Cuando mi tío se quedó sin caña

Fue raro que me llamara mamá. O, mejor dicho, si uno se ponía a pensar (cosa que yo no estaba en condiciones de hacer) ella mejor que nadie sabía de la fuerza de lo que el tío y yo sentíamos. Habló un rato largo, creo que consolándome o diciendo que no era taaaan necesario que […]