Las heridas cierran.

La piel de las cicatrices es, en ocasiones, más frágil que la original. Esto significa que debemos cuidarla con mimo para no volver a lastimarnos. Mas también implica algo más importante; la herida cerró… Las heridas cierran…

La cara fría

​La luna, esa vieja cara pálida, esa falsa amiga, que fue testigo de tantas efímeras promesas. De tantos eternos que fueron instantes. De tantos ruegos a oídos inclementes. De tantos suspiros de labios cálidos. Que iluminó caminos y delató escondites, que presenció escapes y crueles emboscadas, que supo de acechos y de huidas. Que guió […]

Piel

​Bajo hechizo de tu piel Piel de nardo, piel de hiel Piel de hielo, piel de miel Piel de luz, de luz blanca Piel

Respiro 

​De repente levanté la mirada y la vi. Mi rictus derrotado fue mudando al mirar incrédulo, a la sonrisa, la risa y el llanto. Pero fue un llanto liberador, largo.  Largo y liberador del que, jadeando, salí agotado. Pero agradecido.  No estaba allí cuando volví a mirar.

Cuando escribo 

​Cuando escribo Me gustan las oraciones cortas Cortas Contundentes Terminantes Seguras Que aseguren Y duden Que cuenten Y pinten Que huelan A pan A lluvia A amor A rosas A rosas de amor A aventura Y paz A tormenta Y amanecer A tormento Y sosiego Me gustan las oraciones cortas Cuando escribo

Duda

Siempre existirá la duda, pues las certezas son efímeras, de vuelo tan corto y dubitativo como el frágil deambular de las mariposas…

La corona

Y llevé en mi piel la corona de mi reina. Que reina mía era, mas su corazón… Oh, su corazón! Ese era plebeyo de otro que Para ella, era rey…

Uno de los nombres del destino

“… Y sin embargo la duda estaba allí; podía ser una coincidencia, pero coincidencia sólo es uno entre los muchos nombres del destino…”

Sobre la suerte y el destino

El sumo sacerdote sabía que la suerte no existía, que todo había sido escrito ya por El Padre, y las palabras grabadas en el libro de la vida eran inamovibles. En ocasiones el amparo de La Madre suaviza los golpes o alivia la carga pues sus palabras allanan el camino y éste no parece tan […]

El tiempo

“El tiempo es agua de deshielo” dice El Libro. Recién ahora Deldon tomaba real concienca de lo amargo de aquella alegoría. Pues cuando llega la primavera y disfrutamos las flores de la ribera, olvidamos que de la montaña y repentina baja el agua que, acumulada, puede barrer aquello que creímos siempre estaría allí.