Amargo otoño

Y le esperó cada día
hasta que sus piernas
se hundieron en el suelo
y sus brazos se elevaron al cielo.
Entonces, sus pensamientos se convirtieron
en hojas de otoño y partieron
en busca de aquel
que se resistía al horizonte…

El tilde diacrítico

Hay gente que cree.
Que siente.
Que sabe.
Gente que sabe, cree y siente.
Y
O
Que no siente
No sabe
Ni cree
Mas…

Sobre los dioses

Pero algo había observado luego de que la verdadera juventud le abandonara. Los hombres creen en aquello que desean creer, en lo que necesitan creer y cada uno de ellos ve a sus dioses en función de la imagen que tienen de sí mismos. De las culpas que cargan y de los anhelos que los sumen en el insomnio; de aquello que aman mas también (y, sobre todo) de lo que temen.

Las heridas cierran

La piel de las cicatrices es, en ocasiones, más frágil que la original.
Esto significa que debemos cuidarla con mimo para no volver a lastimarnos.
Mas también implica algo más importante; la herida cerró…

Las heridas cierran…

La cara fría

La luna, esa vieja cara pálida, esa falsa amiga que fue testigo de tantas efímeras promesas.

De tantos eternos que fueron instantes. De tantos ruegos a oídos inclementes. De tantos suspiros de labios cálidos.

Que iluminó caminos y delató escondites, que presenció escapes y crueles emboscadas, que supo de acechos y de huidas.

Que guió navegantes y caminantes, viajeros de agua y tierra, que conoció horas de siembra y tiempos de cosecha.

Que se ocultó tras nubes en la tormenta, que no iluminó cuando se buscaba, que no mostró cuando se precisaba

Porque, en ocasiones, allí, en la noche fría, allí en la noche negra, allí cuando vemos su rostro blanco. No vemos alba pureza, sino palidez indiferente.

Piel

​Bajo hechizo de tu piel
Piel de nardo, piel de hiel
Piel de hielo, piel de miel
Piel de luz, de luz blanca
Piel

Respiro 

​De repente levanté la mirada y la vi. Mi rictus derrotado fue mudando al mirar incrédulo, a la sonrisa, la risa y el llanto.
Pero fue un llanto liberador, largo. 
Largo y liberador del que, jadeando, salí agotado.
Pero agradecido. 

No estaba allí cuando volví a mirar.

Cuando escribo 

​Cuando escribo
Me gustan las oraciones cortas
Cortas
Contundentes
Terminantes
Seguras
Que aseguren
Y duden
Que cuenten
Y pinten
Que huelan
A pan
A lluvia
A amor
A rosas
A rosas de amor
A aventura
Y paz
A tormenta
Y amanecer
A tormento
Y sosiego

Me gustan las oraciones cortas
Cuando escribo

Duda

Siempre existirá la duda, pues las certezas son efímeras, de vuelo tan corto y dubitativo como el frágil deambular de las mariposas…

La corona

Y llevé en mi piel la corona de mi reina.
Que reina mía era, mas su corazón…
¡Oh, su corazón!
Ese era plebeyo de otro que
Para ella, era rey…